lunes, 20 de abril de 2009

Encuesta para elegir portada


Ya están elaboradas las seis propuestas de portada para el primer número de "1840"; os las hemos ido mostrando en distintos posts a lo largo de estos últimos meses, y ahora necesitamos vuestra colaboración para elegir una de ellas. Podéis votar en la columna de la derecha. ! Muchas gracias de antemano ! 


Propuesta nº 1

Propuesta nº 2

Propuesta nº 3

Propuesta nº 4

Propuesta nº 5

Propuesta nº 6

The six proposals for the cover of the first edition of 1840 have now been drawn up. We’ve shown you them in different posts over the last few months and now we need you to take part and choose one of them. You can vote for your choice in the right-hand column. Thank you! 

What cover would you choose for the first edition of 1840?

jueves, 16 de abril de 2009

Primera página



Para facilitar las votaciones que determinarán la portada ( y que convocaremos en el próximo post), os dejamos la primera página de "1840"; no es mucho, pero puede ayudar a haceros una idea de los que va ser la imagen de este cómic

domingo, 12 de abril de 2009

martes, 7 de abril de 2009

Victorian Fashion: 1840 (I)


Si en el anterior post sobre moda hablábamos del estilo romántico: grandes mangas abullonadas, sombreros inmensos, colores brillantes incluso en atuendo masculino, etc, a partir de 1837, esto es, con la llegada de la joven Victoria al trono, el panorama del vestido cambia de manera sustancial. Progresivamente, a lo largo de toda esta década, la moda se volverá más recatada, más gris y discreta -quizás, acorde con la personalidad de la nueva monarca, tan distinta de sus inmediatos antecesores- Hemos querido recrearnos más en este periodo, ya que nuestra historia se centra en ella, de modo que dividiremos el post en dos partes (quizás tres). En esta primera nos limitaremos a dar una visión general, y entraremos en detalles en las siguientes.

Revista "Le Follet" aprox. 1838-39

Para empezar, y centrándonos primero en el atuendo femenino, el primer cambio importante se produce en los sombreros: desaparecen hacia 1837 las alas anchas y los exagerados adornos para ser sustituídos por el sombrero en forma de cubo (coal scuttle) atado debajo de la barbilla, tan carecterístico de la época y que no dejará de usarse hasta varias décadas más tarde. Este tipo de sombrero expresa perfectamente el recato y modestia que se espera de la mujer victoriana, porque es casi una cofia y cubre prácticamente el rostro de perfil.

"Le Voleur" 1838-39

Las mangas, como se verá, siguen siendo en los primeros años todavía anchas, pero normalmente este ensanchamiento se produce a partir del codo, y mucho menos que en la década anterior. Las faldas se alargarán definitivamente, y no dejarán ver los tobillos ya en ningún caso. El talle continuará ciñéndose mucho a la cintura. El peinado también se modera, descendiendo de las alturas románticas: la única complicación que presentará serán los tirabuzones que enmarcan el rostro o los trenzados que se recogen en un pequeño moño en la parte posterior. A continuación, pueden verse dos ejemplos.





Un detalle curioso, referente al calzado, es que se pone de moda en las mujeres el parecer pequeñas, posiblemente en deferencia a la reina Victoria: los zapatos casi nunca tienen talón, y son básicamente unas zapatillas atadas con cordones.


El vestuario masculino también se vuelve más sobrio, en su forma y color. Las hombreras, cinturas ajustadas, abrigos vistosos: todo esto queda relegado en favor también de una mayor discreción. El modelo ya no es el dandi, sino el respetable burgués que desea tener una apariencia elegante pero no llamativa: se imponen el azul oscuro i el negro para la ciudad, y los colores vistosos pasan a considerarse una extravagancia.


Charles Dickens, en 1839


Caballero, 1844

Algunas imágenes más:


1840




A continuación, dejo algunos enlaces que me han servido como referencia, y que también podéis encontrar en el apartado "Enlaces Victorianos":

Una vistosa página que contiene gran cantidad de información e imágenes

- Fashion Plate Collection, que ya mencionamos en un post anterior y que reúne una galería de imágenes pertenecientes a la colección de la Universidad de Washington.

- Romantic Reads and the Victorian Era: Una interesante página, con una buena selección de imágenes, a la que he llegado gracias al blog "Estética Steampunk", que también es muy recomendable.

- También tengo que recomendar el blog Nineteen Teen: en un buen número de post se pueden encontrar no solo información sobre moda, sino también curiosidades, usos y costumbres de la época.

Y como es habitual, señalar algún vídeo, serie o película ambientada en este periodo. En este caso, se trata de la versión de la BBC de "Oliver Twist", justamente ambientada entre 1836-1839. Dejo el enlace a la página de Amazon aquí. Debo reconocer que aunque la adaptación no es fiel 100% a la novela, sí lo es al espíritu de la historia, y hasta ahora es la mejor que he visto. Está interpretada por Julie Walters, Andy Serkis, Sophia Miles o Keira Knigthley, entre otros.

No he encontrado el trailer, pero os dejo algunas escenas:



Otra muestra de la moda de este periodo podemos verla en "The Tenant of Wildfell Hall", también de la BBC: no he visto la serie, pero la novela es excepcional. Os dejo el trailer, en alemán, porque no lo he encontrado de otra manera.





jueves, 2 de abril de 2009

"Jonathan Strange y el señor Norrell", Susanna Clarke


Jonathan Strange y el señor Norrell es una de esas raras lecturas que logran transmitir la sensación de "verdadera magia" -por llamarlo de algún modo-, al mismo tiempo que crean un un universo propio  verosímil y fascinante.



La historia arranca en Inglaterra, a principios del siglo XIX, pero en una realidad ligeramente alternativa. En el pasado de dicha realidad existía la magia como algo tangible y cotidiano, e incluso el mundo de las Hadas estaba en contacto con el de los hombres - la "Tierra de Duendes"-. Las hazañas del Rey Cuervo, el mago más grande de todos los tiempos, perduran en la memoria y las leyendas, pero en la actualidad la magia ha desaparecido y los llamados "magos" no pasan de ser meros eruditos un tanto patéticos. Todo cambiará con la llegada del señor Norrell, un repelente personaje de York que es capaz de hacer verdadera magia y cuya fama se extenderá rápidamente, obligándole a viajar a Londres para ponerse al servicio de la Corona en la guerra contra Francia. Allí conocerá al joven Jonathan Strange, que se revelará también como un auténtico mago y a quien Norrell tomará como aprendiz...

Resulta difícil hablar de esta novela sin que parezca que se exageran los elogios, pero se trata de uno de esos casos en que la trama, trazada de manera minuciosa, está a la altura del exquisito estilo y del universo fantástico creado alrededor. Un estilo fresco, una historia original y un universo mágico, que no pueden evitar la obligada referencia a grandes autores: la maestría narrativa de Dickens, el fino humor de Jane Austen y la mágica creatividad de Tolkien. Las más de 800 páginas -sí, es un libraco- están aderezadas de múltiples anotaciones al pie que explican y se extienden en distintas historias referidas a magos de la antiguedad, leyendas de Tierra de Duendes, referencias a libros imaginarios, anécdotas, etc. Sin embargo, lo que podría parecer un añadido molesto o redundante, constituye una de las virtudes más interesantes de esta novela: nos sumerge en esa Inglaterra alternativa, la convierte en real al tiempo que extiende la historia más allá de los personajes: nos acerca a la Magia y nos impregna de Magia. 

Así, la lectura transcurre con un ritmo pausado, recreado, necesario para recorrer los diez años de aventura que se cuentan con pulcro detalle, ahondando en las pequeñas tribulaciones de los personajes. Susanna Clarke dota de tridimensionalidad, no solo a los dos magos protagonistas, sino a todos los estupendos secundarios: la encantadora Arabella Strange, el singular Stephen Black, el misterioso Vinculus, la infortunada Lady Pole, o los personajes históricos que desfilan por la trama, como Jorge III, Lord Byron, Wellington. Porque al final, a partir de su propio universo imaginado, y gracias también a una cuidada ambientación, acabaremos creyendo que esa es la Inglaterra decimonónica real: olvidaremos la verdadera batalla de Waterloo, olvidaremos la Edad Media, Londres, España, y los sustituiremos por este fantástico Universo en el que los caminos más inesperados pueden conducirte a Tierra de Duendes. El amor, los triunfos, fracasos, esperanzas, hechizos, temores y desencuentros de los personajes se convierten en reales, asombrosa y fascinantemente reales. Y hay que ser un Aunténtico Mago para conseguir todo esto.

Enlaces:


Edición en castellano  (de editorial Salamandra)

PD: En 2005 ganó los premios literarios Hugo y World fantasy a la mejor novela fantástica.